jueves, 28 de marzo de 2013

Una Cenicienta moderna

Esta semana en las clases de español, hemos decidido "modernizar" algún cuento clásico. He pedido a los chico que hagan una versión más moderna de algún cuento tradicional. Estos son algunos de los cuentos que han elegido: La Cenicienta, Blancanieves y los siete enanitos, Rapunzel, La Bella Durmiente, Los Tres Cerditos, Pulgarcito, El Gato con botas, Pinocho, La sirenita, La Bella y la Bestia, El patito feo, Hansel y Gretel, Ricitos de oro y los tres ositos, el Mago de Oz, Peter Pan, etc.

Aquí os dejo con el primer cuento, "modernizado" por Fanny y Camille, alumnas de Troisiéme. 
¿Alguna vez habías oído hablar de una Cenicienta que utiliza Facebook y Twitter? Pues aquí está: 



Hubo una vez, hace mucho, mucho tiempo una joven muy bella, tan bella que no hay palabras para describirla. Se llamaba Cenicienta. Cenicienta era pobre, no tenía padres y vivía con su madrastra, una mujer viuda muy cascarrabias que siempre estaba enfadada y dando órdenes a gritos a todo el mundo.
                          
Con la madrastra también vivían sus dos hijas, que eran muy feas e insoportables. Cenicienta era la que hacía los trabajos más duros de la casa, como por ejemplo:
                          
-limpiar la ventana con “Mister limpio” cada día, por lo que ella siempre llevaba ropa de deporte.
-limpiar el váter porque sus hermanastras hacían muchas fiestas y los invitados vomitaban
-reparar los coches de la familia, etc.







Un buen día, sucedió algo inesperado: el Rey de aquel lugar hizo saber a todos los habitantes de la región que invitaban a todas las chicas jóvenes a un gran baile en una discoteca privada que se celebraba en el palacio real.
                          
El motivo del baile era encontrar una esposa para el hijo del rey; ¡el príncipe! para casarse con él y convertirla en princesa. La noticia llegó a la Cenicienta por Facebook y se puso muy contenta. Por unos instantes, soñó con que sería ella, la futura mujer del príncipe, ¡la princesa!

Pero, por desgracia, las cosas no serían tan fáciles para nuestra amiga Cenicienta...
La madrastra de Cenicienta le dijo en un tono malvado y cruel: - Tú Cenicienta, no irás a la discoteca del príncipe porque te quedarás aquí en casa fregando el suelo, limpiando el váter y preparando las lasañas de caballo para cuando nosotras volvamos.

Cenicienta esa noche lloró en su habitación, estaba muy triste porque ella quería ir a la discoteca y conocer al príncipe. Para consolarse, ella escuchó a David Guetta.

Al cabo de unos días llegó la esperada fecha: el día de la fiesta.
Cenicienta veía cómo sus hermanastras se arreglaban y se intentaban poner guapas y bonitas, pero era imposible, porque eran muy feas de tan malas que eran...pero sus vestidos...¡eran muy bonitos!
Al llegar la noche, su madrastra y hermanastras partieron hacia la discoteca real, y Cenicienta, sola en casa, una vez más se puso a llorar de tristeza.
Entre llanto y llanto, escribió en Twitter: - “¿Por qué seré tan desgraciada? Por favor, si hay algún ser mágico que pueda ayudarme”, decía Cenicienta con desesperación.










De pronto, sucedió algo increíble; se le apareció un hada Madrina muy buena y muy poderosa.
                          
Y con voz suave, tierna y muy agradable le dijo a Cenicienta; - “No llores más, te ayudaré”.
- “¿De verdad?” dijo Cenicienta un poco incrédula... “pero cómo vas a ayudarme? No tengo  un vestido bonito para ir al baile y mis zapatos están todos rotos!”
La hada madrina sacó su varita mágica y con ella tocó suavemente a Cenicienta, y al momento...oh!, qué milagro! un maravilloso vestido Dior apareció en el cuerpo de Cenicienta, así como también unos preciosos zapatos de Chanel.


                          
Ahora ya puedes ir a la fiesta de palacio Cenicienta, pero...ten en cuenta una cosa muy importante: tu vestido a las doce de la noche volverá a ser las ropas de deporte que llevas ahora.

Hay algo más que debes saber, delante de la casa te espera una limusina que te llevará a la gran discoteca en palacio, pero a las doce de la noche, se transformará en un AX! Bien, dijo Cenicienta, ya soy feliz, solo por poder ir a la fiesta.
                          
Cuando Cenicienta llegó al palacio, causó mucha impresión a todos los asistentes, nadie nunca había visto tanta belleza, Cenicienta estaba preciosa!
El príncipe no tardó en darse cuenta de la presencia de esa joven tan bonita. Se dirigió hacia ella y le preguntó si quería hacer un Harlem shake.

Cenicienta dijo: “Sí, claro que sí!” Y estuvieron haciendo el Harlem shake durante horas y horas...
                          
Las hermanastras de Cenicienta no la reconocieron, debido a que ella siempre iba sucia y llena de ceniza, incluso se preguntaban quién sería aquella chica tan preciosa.
Pero de repente...”oh!, dijo Cenicienta, son casi las 12 de la noche, mi vestido está a punto de convertirse en ropa de deporte, y la limusina se transformará en una AX!”

- “¡Oh, Dios mío! ¡Tengo que irme!” le dijo al príncipe que estaba sobre la mesa y hacía el Harlem shake.
                          
Salió a toda prisa del salón de baile, bajó la escalinata hacia la salida de palacio perdiendo en su huida un zapato de Chanel que el príncipe encontró y recogió.
A partir de ese momento, el príncipe ya sabía quién iba a ser la futura princesa... la joven que había perdido el zapato!,

-“Pero..caramba!” exclamó el príncipe, pero si no sé ni cómo se llama, y mucho menos dónde vive!”

Para encontrar a la bella joven, el príncipe ideó un plan: buscar en Facebook y hacer un página web que se llamaba: “¿De quién es este zapato?”



Envió a sus sirvientes a recorrer todo el reino. Todas las jóvenes, chicas y mujeres intentaban probarse el zapato de Chanel, pero no había ni una a que pudiera calzarse el zapato.
                          
Al cabo de unas semanas, los sirvientes de palacio llegaron a casa de Cenicienta. La madrastra llamó a sus feas hijas para que se probaran el zapato, pero evidentemente no pudieron calzar el zapato.
Uno de los sirvientes del príncipe vio a Cenicienta en un rincón de la casa, y exclamó: -“eh!, tú también, tienes que probarte el zapato!”

La madrastra y sus hijas dijeron: -“¡por favor!, cómo quiere usted que Cenicienta sea la chica que busca el príncipe? Ella es pobre, siempre está sucia y no fue a la fiesta en la discoteca del palacio!
                          
Pero cuando cenicienta se puso el zapato y le encajó a la perfección, todos se quedaron de piedra!, -“Oooh!, es ella! la futura princesa!”

Inmediatamente la llevaron a palacio y a los pocos días se casó con el príncipe, por lo que fue una princesa. Nunca más volvió con su madrastra, vive feliz en palacio hasta el último de sus días y tuvieron muchos hijos!


                                     FIN




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